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Americana, día 1: Esto va de pasiones

Una crónica de Paula Pérez

A pequeños pasitos empezó el año pasado Americana, el Festival de Cinema independent Nord-Americà de Barcelona. Pero gracias al éxito de estas dos ediciones se ha hecho grande. Un niño de tres años camina solo por la calle para declararle su amor incondicional a su niñera. Emocionado, se reúne con la joven y, sentados en un banco, ella le dice que ya no puede cuidarle más. Que el tiempo que ha pasado con él ha sido inolvidable pero ahora debe partir. La vida de repente deja de tener el sentido que tenía antes. ¿Y ahora qué? Ella se ha ido, todo se desvanece. Pasa las noches y los días borracho de biberones, camina sin rumbo fijo. Aunque toda la historia se rueda en blanco y negro, ahora su existencia es auténticamente gris. Su desarraigo se manifiesta en su forma de vestir y andar. Hasta que se fija en un peluche de un escaparate. De la tienda sale una niña preciosa. Rápidamente entra en la tienda y sale con el peluche. Se lo da. Sonríen. Ese momento lo significa todo. Y es que el amor es una p*** mierda hasta que te vuelves a enamorar.

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Fotograma de Harry Grows Up. Fuente: filmthreat.com

Después del cortometraje Harry Grows Up, se emite Little Feet. Una película que está en la sección TOPS de Americana porque ha sido premiada en diferentes festivales de referencia. El director es Alexandre Rockwell y los actores principales son Lana Rockwell y Nico Rockwell. No es casualidad, son sus hijos. Sus lindas caras consiguen expresar mucho más que algunos actores adultos. Los nombres de los personajes son los mismos, pero su relación aún es más real. Juntos, con la compañía de Rene Cuante-Bautista interpretando a Nene, emprenden un viaje. Su particular Odisea es a la inversa: ellos buscan el mar. El objetivo de estos tres niños es liberar a su pez de la jaula en la que vive. El film también está rodado en blanco y negro pero no transmite tristeza ni dramatismo, sino dulzura. Con la inocencia de él y la madurez de ella, recorren las afueras de Los Ángeles a ritmo de Sigur Ros.

El director se hizo relevante gracias a In the Soup, película que también se emitía en el festival. Pero no en los Cinemes Girona como el resto, sino en la sección BACK, una retrospectiva que se podía ver en la Filmoteca de Catalunya. In the Soup (En la sopa), sobre un director que busca financiación para su primera película, está protagonizada por Steve Buscemi (Fargo, El gran Lebowski), Seymour Cassel (Academia Rushmore, The Life Aquatic) y Jennifer Beals (Flashdance). El resultado de su último trabajo es una visión del mundo altruista que parece ser posible solo desde una perspectiva infantil. Sin mencionarlo en ningún momento, Little Feet pone en duda si un adulto dedicaría tantos esfuerzos en una acción desinteresada por alguien. Y ya no digamos por un pez.

Fotograma de Little Feet. Fuente: kickstarter.com

Fotograma de Little Feet. Fuente: kickstarter.com

Las luces apagadas. Ya habían emitido el teaser del festival, cuando se vuelven a encender las luces. Un hombre se levanta del público con un micrófono y dice: “Todos tenemos una pasión. La mía es escribir sobre cine. Poca gente tiene la suerte de poder comer de ello. Y ya se pueden contar con la mano los que viven de ello y dejan una huella. Pero poquísimos poquísimos pueden dejar tanta huella como para poder verse reflejada en la gran pantalla”. Estaba hablando de Roger Ebert, el protagonista de Life Itself y también uno de los críticos norteamericanos más influyentes, por no decir el que más.

Dirigido por Steve James,amigo del protagonista, Life Itself es un homenaje al cine, a la escritura y al hombre que unió sus dos pasiones dedicándose a la crítica cinematográfica. “Nací dentro de la película de mi vida. No recuerdo cómo entré en ella, pero aún me sigue entreteniendo”. Estas palabras quizá sean las que mejor definan a Roger Ebert. A lo largo de todo el documental hablan directores, actores, periodistas, productores, amigos y demás personas que estuvieron en contacto con él. Así el público se va configurando la imagen de cómo fue este crítico de cine. Apasionado, a veces divertido, a veces difícil de tratar. Algo engreído, quizá provocado por haber ganado un Premio Pulitzer. Pero ante todo, un gran profesional. Desde muy joven destacó escribiendo y no dejó de hacerlo hasta el último día de su vida. Y es que Ebert falleció hace dos años. El film se centra demasiado en su enfermedad y da saltos en el tiempo algo inconexos, pero aún así es una pieza de necesaria visión para todo aquel que se considere amante del cine. En definitiva, un primer día de Americana Film Fest inspirador. Aunque el cine siempre lo es.

Tengo dos amantes, la escritura y el cine. A veces se juntan y pasan cosas.

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