Inici / Actualitat / Andaluces, a las urnas

Andaluces, a las urnas

Andalucía será este domingo la primera de las citas electorales que se avecinan en este año. El feudo del Partido socialista no se ha librado de la explosión de nuevas fuerzas políticas que reclaman otra forma de hacer política, nuevas caras y limpieza de la Junta. Y es que los 33 años de gobierno socialista han dejado malas costumbres y la corrupción se ha hecho notar. Con la renuncia de Griñán en septiembre de 2013– investigado por el caso de los ERES junto con su antecesor Chaves-  éste escogió a Susana Díaz como sucesora. Todo esto en un proceso de dudosa trasparencia ya que su elección se produjo tras unas primarias que no llegaron a celebrarse porque Díaz obtuvo el aval de la mitad de la militancia.

La socialista de Triana se puso al frente de la Junta andaluza en el gobierno en coalición con la Izquierda Unida de Antonio Maíllo, tercera fuerza que había salido muy reforzada en las elecciones de 2012. Comicios en los que el PP con Arenas al frente, estuvo más cerca que nunca de arrebatarle la fortaleza andaluza al PSOE. Siendo la fuerza más votada con 50 escaños de los 109 totales, Partido Socialista, con 47 escaños e IU con 12 frustran las esperanzas populares y pactan un gobierno de coalición. Gobierno que la propia Susana Díaz dio por finalizado el pasado 26 de enero, un año antes de acabar la legislatura.

Así pues de un total de 8 millones casi seis y medio de andaluces tienen derecho a voto este domingo, más de 200 mil ejercerán este derecho desde el extranjero. Los 109 asientos del Parlamento andaluz esperan nuevos usuarios. Dentro del amplio abanico los destacados podrían ser los siguientes: el PP apuesta por un candidato puesto a dedo por Rajoy,  desconocido hasta hace dos meses por la mayoría de la población, Juan Manuel Moreno Bonilla; el Partido Socialista presenta a la actual presidenta, Susana Díaz. Bajo la sombra de una mala relación con el secretario general, es definida por las redes como la Thatcher de Triana, no tanto por sus políticas neoliberales sino por su personalismo y egolatría; Izquierda Unida vuelve a apostar por Antonio Maíllo, coordinador del partido en Andalucía desde junio de 2012; Podemos irrumpe con la gaditana Teresa Rodríguez, una de las eurodiputadas electas el pasado 25 de mayo, ex militante de Izquierda Anticapitalista y parte del sector no oficialista del partido de Iglesias; Ciudadanos por su parte presenta a Juan Marín, actual co-alcalde de Sanlucar de Barrameda -única localidad donde esta formación gobierna, en este caso en alianza con el PSOE- aunque la cara visible del partido en la campaña ha sido el líder Albert Rivera – y su gran vocación de profesor de pesca-. Como fuerzas menos relevantes tenemos a UPyD, con Martín de la Herrán como candidadto, que ha visto menguar sus votos en favor de Ciudadanos, y en menor medida a la ultraderecha de VOX, que votos puede que no obtengan pero sus campañas racistas no dejan indiferente a nadie.

La mayoría de las encuestas coinciden en las estimaciones de voto y otorgan al PSOE la primera posición, para no variar, pero no la mayoría absoluta que Díaz desea; el PP de Moreno Bonilla quedaría  en segundo lugar y Podemos se colocaría como tercera fuerza. Quedando así IU y Ciudadanos disputándose la cuarta y la quinta posición. En este punto es interesante analizar el trasvase de votos que se producirá con la entrada de Ciudadanos y Podemos en el marco de las fuerzas políticas. Según metroscopia un 13% de los votantes del PP en 2012 pasarían a ser votantes de Ciudadanos, mientras que un 25% de los votantes de IU en 2012 se trasladaría a la formación de Teresa Rodríguez, la cual también acogería a un 10% de votantes del Partido Socialista. Si este análisis lo extrapolamos a escaños por provincia, se observa que mientras que hasta ahora los escaños se repartían entre PP y PSOE de forma casi equiparable (entre 5 y 8 escaño por provincia) con IU en un relegado tercer puesto con 1 o 2 diputados en cada provincia. En estos comicios Podemos, Ciudadanos e Izquierda Unida se reparten el pastel que antes era para IU exclusivamente. Así pues estarán en 1-2 escaños por provincia cada formación en detrimento principalmente del Partido Popular y en menor medida del PSOE.

Sin embargo las encuestas no son infalibles y los nuevos partidos están en desventaja frente a los tres veteranos por no haber sido representados en los debates televisivos pre electorales de la última semana, uno en Canal Sur y otro en TVE -el cual contó con un 14% de share-. Un factor que puede beneficiar a la imagen del partido de Antonio Maíllo, el cual dio una imagen muy destacada y coherente en sus intervenciones en sendos programas. Debates que dejaron bastante mal parada la imagen del candidato popular y la actual presidenta. El primero por intentar dar lecciones de transparencia defendiendo unas siglas manchadas de corrupción hasta arriba, y la segunda por hacer del debate un mitin ególatra en el que la humildad de la candidata quedo reducida a palabras. El candidato de IU dejó sus intenciones muy claras sin entrar en la ronda de acusaciones personales, habló para los andaluces con propuestas más concisas. Por otra parte el multitudinario acto central de campaña el miércoles en Málaga – más de 6000 personas llenando tres salas de un auditorio- fue toda una demostración de fuerza, Maíllo se vio arropado por el candidato a las generales, el andaluz Alberto Garzón y por el histórico Julio Anguita, que reaparecía 15 años más tarde en un mitin público.

Lo cierto es que Andalucía es la región de toda Europa con mayor tasa de paro juvenil, dentro del marco estatal supera en diez puntos porcentuales la tasa de desempleo alcanzando ésta el 34%. Es además una región con grandes recursos mal aprovechados y con un enrocamiento de los estamentos políticos. Prueba de ello es el último pacto de Partido Popular y Partido Socialista de repartirse antes de las elecciones los 4 miembros de la Cámara de Cuentas – dos de cada partido-y blindarlos durante toda la legislatura, hasta 2017. Teniendo en cuenta que la Cámara de Cuentas es el órgano del parlamento que vigila que no se hagan malas prácticas en el parlamento y en las administraciones locales, la maniobra deja entrever las similitudes del bipartidismo cuando les conviene.

Ya sabemos que los discursos electorales son siempre demasiado bonitos. Casualmente todos los partidos abogan por un cambio y un renacer de Andalucía. El PSOE apela al crecimiento de la economía – que en la región ha crecido por encima del total del Estado-, creación de puestos de trabajo y una bajada de impuestos para promover el consumo. En esto último concuerda con los rivales del Partido Popular que quiere hacer de Andalucía una tierra atractiva para las inversiones que generen empleo. Izquierda Unida entiende esta concordancia en la bajada de impuestos como un síntoma del bipartidismo caduco, no se trata de bajar impuestos, sino de a quién bajárselos. Apuesta por una planificación de la economía, evitando al dependencia de un único sector, potenciando el agroalimentario, las energías renovables o la construcción sostenible, así como unas medidas básicas de carácter social como mínimos de agua y luz para familias sin recursos o un decreto ley de banca pública. Programa que dista apenas de las bases del de Podemos. En general el discurso es el de siempre, todos hablan de lucha anticorrupción, de regeneración democrática, de mayor participación y de una región al servicio de los ciudadanos.

Los andaluces son los afortunados de dar este domingo el tiro de salida en esta carrera de fondo electoral que nos espera. Sin duda los resultados marcarán el ritmo de las diferentes campañas. Cojamos las palomitas y veamos como transcurre la competición.

Iris Rodríguez
Galega emigrada. Estudio periodismo en la UAB y Ciencias Políticas en la UNED. Intento escribir sobre cultura política, movimientos sociales y especialmente sobre feminismos.

Deixa un comentari

La teva adreça de correu electrònic no es publicarà. Els camps obligatoris estan marcats *

*