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D. Duchovny se hizo famoso con “Expediente X”, pero también es conocido como el travesti de “Twin Peeks”. Fuente: moviepilot.com

Californiqueate: para estrellas y estrellados

Una crítica de Roger Obiols 

Dentro de poco hará un año que finalizó “Californication”, y considero que aún hay poca gente que ha visto la serie. Sinceramente, me entristece. Cuando hablas de ella con alguien que también la ha visto, te emocionas, te alteras, y entras en ese bucle de “buah, y cuando Hank hace tal… y en ese capítulo en que la camarera le dice…”. Esa sensación parecida a la que tienes cuando comentas los episodios míticos de los Simpsons.

Comprendo que el humor negro y el hijoputismo crónico del protagonista no sean tan bien recibidos como la ignorancia de Homer Simpson, pero aun así vale mucho la pena, en serio. Californication es más adictiva que la cocina de Walter White.  Y a continuación te voy a dar motivos para que empieces a disfrutarla:

-El escenario. Una ciudad para estrellas y estrellados. Gran parte de la acción se desarrolla en un Los Angeles soleado y alocado, pero tampoco se olvidan de tratar la cara triste de la ciudad de las estrellas. Un Nueva York gris y onírico, como epicentro del mundo de Hank, se convierte en un escenario ideal y a su vez recurrente para los Flashbacks de los protagonistas.

-Hank. Para los que no conozcáis la serie, vendría a ser la versión “fucker” de Charlie Sheen. Más inteligente y con una mayor dosis de autocrítica, Hank tanto te puede sorprender tirándose a madre e hija (no las suyas), como firmando la más pura declaración de amor. Y hacer ambas cosas la misma semana, o incluso el mismo día.

-Becca. Considero que la hija de Hank vendría a ser el elemento evolutivo de la serie. El motor que hace madurar poco a poco las nimiedades de la vida de Hank (inmaduro de por vida). Podría ser la hija de la familia Adams, pero entonces estaríamos desaprovechando una de las mentes más privilegiadas que he visto en muchas series. Vendría a ser la cosificación de la consciencia de Hank (si es que nunca la tuvo).

-El amor. Pero en una forma que seguramente no habrás visto nunca. El eje central es Hank y su promiscuidad con las mujeres, de acuerdo. Pero él mismo dice; “Yo amo a todas las mujeres, te amo a ti, cajera gruñona”. Y al final incluso te das cuenta de que, tras ese comportamiento que muchos han calificado sexista, realmente hay amor. Canalizado incorrectamente, imparcialmente, metafísicamente, pero el amor está ahí.

-Los personajes y el mundillo de farándula. La psicología de todos ellos podría ser una posible crítica a actores reales. Las interpretaciones de los protagonistas no es que sean lo mejor de la historia, pero Duchovny consigue meterse de lleno en un papel complicado pero divertido, al igual que Madeleine Martin (Becca) que siendo una niña era el detonante del dramatismo en la vida de Hank.

-Los Cameos. Todos de gran nivel, con personalidades del mundo de la música y entretenimiento en general (solo te digo que si te gustan los Soprano, te llevaras alguna sorpresilla).

Ya no tendrás que buscar más fotos molonas para tu portada en Facebook. La serie es muy cinematográfica. Que con la HBO detrás, tú también lo hubieras hecho de puta madre, sí. Pero estabas demasiado ocupado salvando el mundo mientras creaban Californication, así que no les guardes rencor por no ficharte como guionista o realizador.

Así pues, te invito a que veas esta Odisea sexual/ del amor de un escritor en decadencia que se quiere demasiado, y es incapaz de afrontar la madurez. Si jamás has tenido una época poco productiva, comprenderás la razón de existir de Californication. Si nunca pierdes el tiempo y eres una persona hiper-productiva, no sé cómo has llegado hasta aquí.

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