Inici / Les Columnes / 8 apellidos vascos y el declive del séptimo arte español

8 apellidos vascos y el declive del séptimo arte español

Columna de Marc Álvarez

Desde Universal pueden estar contentos, pues su apuesta de casi 3 millones de euros lleva recaudados nada menos que 44. Ha estado en boca de todos, y todos la han visto, hecho que la ha elevado a la privilegiada posición de película española más vista y taquillera desde que estos datos se registran (1996). Sí, hablo de 8 apellidos vascos, la comedia dirigida por Emilio Martínez-Lázaro, el mismo de El otro lado de la cama, y protagonizada por el famoso cómico Dani Rovira y la actriz Clara Lago.

Ahora que parece que baja la fiebre y ya no está en boca de todo el mundo, es más viable reflexionar críticamente sobre el tema sin temor a ser crucificado. El largometraje en sí no está mal, es una comedia sencilla plagada de estereotipos y personajes planos que cumplen –aunque brilla por encima de los demás Karra Elejalde. Pero funciona para lo que se creó: pasar el rato, nada más. Su argumento es flojo y previsible y no tiene ningún elemento por el que deba considerarse un gran filme. Lo que nos deberíamos replantear es lo dicho al inicio del texto: su repercusión. Ésta incita a sospechar o bien que la cultura cinematográfica del país es nefasta o bien que el cine español es peor. Y es que pensándolo bien, estos dos conceptos pueden estar íntimamente ligados. Me explico: lo poco viable que es hacer cine en España desemboca en propuestas inacabadas, en películas de baja calidad y en el descontento del público en general. Esto provoca que la gente busque mejores propuestas provenientes del exterior –un exterior llamado Hollywood-, pero al no saber la gran mayoría reconocer la calidad y diferenciarla de la espectacularidad, es fácil entusiasmarse con los Transformers de Michael Bay o con los cochecitos conducidos por Vin Diesel.

Esto degenera en un círculo vicioso del que pocos se salvan, y menos consiguen salir. Y lo mismo sucede en televisión, en la que programas infames como Sálvame o denigrantes como Mujeres y Hombres y Viceversa son los que se llevan los índices más altos de audiencia, dejando ínfimas posibilidades de triunfar o llegar a emitirse a contenidos (sean series, programas o cualquier otro formato) trabajados y de calidad. Es por eso que para reactivar el séptimo arte nacional –y insisto, esto también es aplicable a la caja tonta-, son necesarias más facilidades a la hora de crear para que no se tema a la ruina absoluta, más promoción para proyectos de calidad, menos recortes en cultura, precios más asequibles para poder disfrutar de las obras en pantalla grande y, sobretodo, concienciar a la sociedad de que la cultura cinematográfica es verdaderamente importante. Y no sólo para entretener, también para formar, hacer reflexionar, poder ver el mundo desde perspectivas dispares y conocer historias que de otro modo caerían en la infinita oscuridad del olvido.

Y si esto no funciona, hacer de Internet el nuevo escenario viable de las artes audiovisuales de calidad, habiendo sido rentable ya para unos pocos y valientes emprendedores (Malviviendo es el claro ejemplo español). Se decía en la obra (coproducida por España y Argentina) de Adolfo Aristarain Martín (Hache) que la patria es invento, que el que se siente patriota es un tarado mental. Pienso que también están locos los que no aprecian y dejan morir agónicamente a una parte tan valiosa de la cultura.

Imagen de la película. abcblogs.abc.es

Imagen de la película. abcblogs.abc.es

Marc Álvarez Ramilo
Estudiant de periodisme a la UAB. Quasi melòman, inestable lector, amant del setè art i ferm creient en el gran i desaprofitat poder de la cultura. Escriptor amateur amb massa coses per aprendre.

2 comentaris

  1. “Ésta incita a sospechar o bien que la cultura cinematográfica del país es nefasta”. ¿Qué se entiende por una cultura cinematográfica NO nefasta/correcta? ¿El cine de autor? ¿El cine independiente? ¿Las películas premiadas por la Academia? Al cine se le llama el séptimo arte, y como tal, el arte está pensado para hacer SENTIR a la gente, así como la música o la pintura. Afirmar que las comedias romanticas planas y comerciales no entran dentro de la cultura “de la élite” cinematográfica, es el mismo discurso pseudo-intelectual de los que afirman que la música pop, por ser comercial, es nefasta o no vale la pena. Si este tipo de música o cine hace sentir cosas a las personas, sea risa, tristeza o lo que sea, ya cumple la función de un arte. Sí, la pelicula es pastelosa y el argumento es previsible. ¿Y? ¿Por eso no puede convertirse en la pelicula exitosa más española? Aunque sea a través del humor, ha provocado un SENTIMENTO que ha gustado a aquellos que la han visto. Y en eso no hay nada de malo ni nada sobre lo que avergonzarse.

  2. Madre mía, critica a los tópicos y acaba relacionando el cine español con MHyV… menudo articulito xD.

Deixa un comentari

La teva adreça de correu electrònic no es publicarà. Els camps obligatoris estan marcats *

*