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Stephen Curry ante los Boston Celtics. Fuente: NuevaYa.
Stephen Curry ante los Boston Celtics. Fuente: NuevaYa.

El dominio de Stephen Curry

Un artículo de Dani Rodríguez

Andre Iguodala cogió el rebote y acto seguido se la pasó a Stephen Curry. El nativo de Akron, Ohio (algo raro les deben dar de comer en esa ciudad, ya que de ahí también salió un tal LeBron James) simplemente avanzó hasta la otra mitad del campo y lanzó el balón desde 11,7 metros a falta de 2,4 segundos para el final. El partido estaba ganado por Oklahoma City Thunder menos de medio minuto antes pero se habían dejado empatar con un 2+1 bastante infantil, Westbrook había fallado el tiro de la victoria y el rebote llegó a las manos de Igudoala, llevándonos al inicio de este artículo. Falta decir que ese tiro de casi 12 metros entró y la victoria se fue a la Bahía de San Francisco.

Tiros así han habido y seguirán habiendo en el baloncesto (sin ir más lejos esa misma tarde Sergio Llull haría lo propio en la ACB), pero lo de este monstruo llamado Curry es algo más. Esa canasta suponía empatar el récord de 12 triples en un partido que compartían Kobe Bryant y Donyell Marshall, y el anterior acierto había supuesto superar el récord de triples en una sola temporada de la historia de la NBA (por cierto, también suyo) a falta de jugarse un tercio de la Regular Season; es decir, superó los 286 triples con 24 partidos aún por delante. Proyecta unas 400 canastas de tres puntos para el final de temporada.

Comparativa dels tirs de 3 punts de Stephen Curry amb la resta de líders en aquest apartat. Font: @patel0phone

Comparativa de los tiros de 3 puntos de Stephen Curry respecto el resto de líderes en este apartado del juego. Fuente: @patel0phone.

Efectivamente, como dice @patel0phone, Curry está rompiendo el juego. Y para entender lo que supone el hecho que alguien sea capaz de dominar de forma tan aplastante este deporte hay que tirar hacia atrás y buscar jugadores que han logrado cambiar el juego y que hasta han llegado a propiciar la modificación de la normativa.

George Mikan fue el primer gran jugador capaz de provocar la modificación de las reglas. El pívot de 2,08 metros de altura provocó que se doblase la anchura de la zona de 3 segundos, además de ser uno de los que inspiraron la prohibición del tapón descendiente. Wilt Chamberlain propició años más tarde la prohibición de ir a por el propio rebote tras el tiro libre, provocó la ampliación de la zona de 3″ (otra vez) y la prohibición de tocar el balón en el cilindro imaginario sobre el círculo de canasta cuando se juega en ataque. Y el dominio de Bill Russell forzó que esta última regla se aplicase también a la defensa.

Todos pívots. Fue el dominio de los hombres altos lo que obligó a la NBA a implantar la línea de tres puntos. Y con ello, poco a poco, los grandes dominadores se alejaron del aro y pudieron ser otros sin importar (tanto) la altura. Los menos de 2 metros de Jordan y Kobe Bryant hablan por sí mismos.

Los pívots por su altura, Jordan y Kobe por su competitividad, Magic Johnson por el Showtime y Larry Bird por ser el mejor tirador de todos los tiempos… Hasta Curry. El base de Golden State Warriors no tiene una capacidad de tirar de tres “tradicional” (jugadores así serían Kyle Korver, Ray Allen, Reggie Miller o Steve Kerr), es decir, no es el jugador que tira de tres solo, en buena situación y a poder ser desde la esquina -jugador necesario en todo equipo campeón-.

Curry va más allá, Steph tira desde donde sea y como sea, defendido o solo, tras botar o tras driblar. Simplemente no se ve penalizado. Recientemente el director de juego del popular NBA 2K admitía que tienen dificultades para poder plasmar su estilo en la pantalla. Les ocurre que, para acercarse a la realidad, penalizan las posibilidades de encestar si el jugador no está cerca de la línea de tres, y penalizan también el tiro tras driblar y al jugador fatigado. Penalizan a todos los jugadores, pero eso hace peor al Curry del 2K que al Curry real, porque él las mete igualmente y con buenos porcentajes.

La distancia no para a Curry. Fuente: Business Insider.

La distancia no para a Curry. Fuente: Business Insider.

La línea de tres puntos está situada en los 7,24 metros (23 pies y 9 pulgadas), por lo que vemos que Curry tira más de la mitad de sus tiros a partir de esa distancia. Estos datos son del 18 de diciembre, cuando los de Oakland habían jugado solo 26 partidos, pero ya nos sirven para ver su tendencia. Los tiros de más de ocho metros son los de 26 pies en adelante, siguen siendo bastantes y con grandes porcentajes.

Los defensores no paran a Curry. Fuente: FiveThirtyEight

Los defensores no paran a Curry. Fuente: FiveThirtyEight.

Si la distancia del aro no le detiene, los defensores tampoco le afectan. Solo empeora la media de la NBA si los defensores están a menos de 60 cm de él (2 pies), en el resto de situaciones mejora notablemente la capacidad de acierto respecto al resto de compañeros de competición.

El reloj no para a Curry. Fuente: FiveThirtyEight.

El reloj no para a Curry. Fuente: FiveThirtyEight.

Stephen Curry tampoco se siente presionado si falta tiempo, o por lo menos la presión le sienta bien. No solo tiene más acierto que el resto sino que es capaz de invertir la tendencia general de empeorar los porcentajes a medida que queda menos tiempo para finalizar la posesión.

No hay forma de pararle. Hay que estar encima suyo desde que coge el balón, no importa lo lejos que esté de la canasta, dejando espacios a la espalda y abriendo la defensa propia, y por lo tanto dando más libertad a sus compañeros. Aún así sabe sumar. De tres en tres. Y en la NBA actual la función del triple va en aumento: el tiro de media distancia (5-6 metros) está poco a poco pasando a ser algo residual. El motivo es que simplemente no es óptimo, ya que son tiros más difíciles de meter que los de hasta 4 metros y dan menos puntos que los de fuera de la zona. Para que nos entendamos, un 45% de efectividad desde los 6 metros es menos óptimo que un 35% de efectividad desde los 7,24 que marcan el triple. Con los primeros obtendríamos 90 puntos por cada 100 lanzamientos, y con los segundos obtendríamos 105.

Todo ello lleva al base de los Warriors a tener tal dominio del juego que queda patente en su Net Rating de +24. El Net Rating es una estadística avanzada que muestra los puntos anotados menos los puntos recibidos por el equipo por cada 100 posesiones que juega el jugador, y Curry tiene un saldo positivo de 24. Para compararlo con otras estrellas que juegan de base o escolta, Chris Paul tiene un diferencial de +17, Russell Westbrook +14 y Jimmy Butler +11.

No sabemos cuánto durará ni hasta dónde llegará esto. Ni siquiera sabemos si el preciado anillo volverá a Oakland por segundo año consecutivo, y en la NBA no importa lo hecho durante la temporada regular si al llegar a Playoffs no se consuma. Pero lo que nadie puede negar es que lo que Golden State Warriors está logrando esta temporada es histórico y que el nivel que su principal estrella está mostrando es increíble. El mismísimo Magic Johnson lo dijo: “Stephen Curry tiene la oportunidad de ser el jugador más grande que hayamos visto si juega a este nivel los siguientes 4-5 años!”.

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