Inici / Actualitat / El tímido comienzo de L’Alternativa
Fotograma de la película Go Forth. Fuente: alternativa.cccb.org
Fotograma de la película Go Forth. Fuente: alternativa.cccb.org

El tímido comienzo de L’Alternativa

Una crónica de Mireia Mullor y Paula Pérez

El segundo día del Festival de Cine Independiente de Barcelona no fue nada impresionante. Por lo menos en la Sección Oficial. Quizá fuera porque no quisieron soltar la artillería en el primer día de proyecciones y empezaron de forma modesta con Go ForthSauerbruch Hutton Architekten.

La identidad perdida de un argelino en París

Cuando una ve Go Forth, de Soufiane Adel, puede pensar dos cosas: ¿adónde quiere llegar al director? Y, ¿por qué tanto abuso de un dron que hace volar la cámara desde el suelo hasta las alturas?

Respecto a la primera, es innegable que el director de origen argelino toca temas interesantes sobre la emancipación de su pueblo y la identidad que les da su cultura, así como representar una búsqueda personal de esa identidad, ya que Adel ha vivido la mayoría de sus días lejos de Argelia. El hilo conductor que utiliza para unir su relato es su madre, que no dilucida realmente nada en la línea que él intenta seguir. Unas declaraciones interesantes de esta mujer se van intercalando en el discurso del cineasta, pero que parece más bien ser algo secundario, en contra de lo que sugiere la sinopsis. Es más que desconcertante un final que se presenta con emoción sobre unas conclusiones surgidas de la nada, después de poco más de una hora de película inconexa. En definitiva, Go Forth tiene momentos brillantes, pero aislados entre la bruma de un camino argumental difuso, que empieza como un relato vital para acabar reivindicando la liberación del pueblo argelino de los suburbios de París.

Y en cuanto a la segunda pregunta que me planteaba, solo encuentro la palabra capricho. El film está plagado de momentos en que la cámara se mueve por las alturas, atraviesa vías imposibles en el aire y alumbra la ciudad de París en toda su magnitud. Pero, al igual que con las líneas argumentales, este recurso excesivamente explotado por Adel es cargante y sin sentido, y solo da la sensación de eso que se pone en demasía por “quedar bonito”. Y es que las posibilidades visuales que están dando estos drones son espectaculares, pero no deben sobreponerse a una coherencia de la película.

Pero como en la vida, una se tiene que quedar con lo bueno. Y Go Forth es, por momentos, una oda a la identidad cultural de los colectivos, que a veces olvidamos entre la multiculturalidad de las grandes ciudades. La globalización nos sumerge en una esfera de diversidad en la que corremos peligro de olvidar nuestro propio origen, y así nos deja Adel sutiles pinceladas de su busca existencial. Nos recuerda, además, que mirar al pasado nos dice cosas del presente, sentimientos que aún viven en muchos rincones argelinos de los suburbios de París. Y, además, nos regala Bach, Wagner y Maria Callas. Solo por esto último habrá merecido la pena echarle un ojo.

 Grandes ideas y pequeños detalles

Nuestra vida ocurre en edificios o cerca de ellos, pero en la mayoría de los casos no solemos preguntarnos sobre el largo proceso que tuvieron. Tampoco pensamos que un grupo de personas decidieron al dibujar en un papel de qué manera viviríamos. De ilustrar esto se encarga Sauerbruch Hutton Architekten. Después de un centenar de films a sus espaldas, este largometraje del 2013 es el más reciente de Harun Farocki, pues falleció hace pocos meses. Y básicamente es el retrato objetivo con toques de humor de una agencia de arquitectos. Sin más. La parte buena de Farocki es que creó un híbrido entre la película y el documental, la parte mala es que el film es tan plano que no es ni una cosa ni la otra.

Fotograma de la película "Sauerbruch Hutton Architekten". Fuente: cinema.de

Fotograma de la película “Sauerbruch Hutton Architekten”. Fuente: cinema.de

El film tiene cierto interés porque nos muestra un proceso creativo y conceptual, cómo se crean las ideas y cómo se expresan a partir de ahí. Nos enseña, en definitiva, cómo es el trabajo de unos arquitectos en Berlín. Pero vista desde una perspectiva más crítica, no ofrece gran cosa. Una persona que se hubiera adentrado en una agencia similar durante una hora y cuarto que dura el film, que hubiera escuchado sus conversaciones de una forma completamente externa y que se hubiera ido sin cuestionarse nada, tendría exactamente la misma perspectiva que un espectador de Sauerbruch Hutton Architekten.

Demasiado minimalista. Pero esto quizá sea bueno. La fotografía es un elemento a destacar en el film, pues un grupo de personas observando críticamente una imagen o una forma es cuanto menos algo muy visual. Aunque una parte importante de su trabajo es intelectual, también hay mucha técnica y funcionalidad detrás, algo que aparece muy bien representado. Es ante todo una película muy gráfica. El último elemento a destacar es su dualidad en las imágenes. La película es una alternancia continua entre lo plano y lo tridimensional, entre el verbo y la materia, entre las imágenes estáticas y aquellas en movimiento, entre el diseño y la construcción.

Demasiado sencilla. Parte de una buena idea, pero no ahonda lo suficiente en ella. Por eso transmite la sensación de que el film ha sido insuficiente y a la vez demasiado extenso para lo que es. La idea de la que parte es la de materializar el pensamiento. Y es que los arquitectos producen formas a través de discursos. En cierto modo el director ha conseguido filmar algo inmaterial como son los procesos mentales, pero no ha sido suficiente para hacer un buen producto audiovisual. Es curioso ver la representación del carácter y la forma de ser de los alemanes, pues están horas hablando sobre un mismo tema, debatiendo, dando otros puntos de vista. Pero no discuten. Aunque las palabras de un compañero tumben completamente lo que el otro ha estado defendiendo, nadie se ofende. No en vano Sauerbruch Hutton Architekten acaba con la frase “los arquitectos no están solos, trabajan con el diálogo”.

 

Redacció

Deixa un comentari

La teva adreça de correu electrònic no es publicarà. Els camps obligatoris estan marcats *

*