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Una chica del público disfrutando de la invitación del actor a subir al escenario. Foto de Irene Picallo.
Una chica del público disfrutando de la invitación del actor a subir al escenario. Foto de Irene Picallo.

Entre pitos y flautas, el Salón Erótico de Barcelona 2015

-¿Y en el SEB follan? -No, venden rosas y puntos de libro. – La mayoría de gente a la que le respondo así se ríe, pero probablemente se reirían igual si contestase afirmativamente. El porno y el sexo por placer (follar de toda la vida) nos hacen gracia, pero en la intimidad o, en caso de ser espectador, con una pantalla de por medio o un chubasquero (no vaya a mancharte el actor/actriz).

Hasta ahora, ver sexo en directo lo relacionaba con moteles de carretera en el desierto de Arizona, polígonos industriales en la Junquera y cabinas de camión tuneadas con letras luminosas. Quizás todas estas atmósferas se escondían dentro del salón, pero no supe encontrarlas en ninguna de las incursiones que hicimos.

Un chaval bien majo centrado en el espectáculo, con protección solar. Foto: Irene Picallo.

Un chaval bien majo centrado en el espectáculo, con protección solar. Foto: Irene Picallo.

El SEB se mudó justamente en esta edición al polideportivo de la Vall d’Hebron. Probablemente no era la zona más encantadora de Barcelona, pero me quedaba mucho más cerca que Cornellá (antiguo punto de acogida del SEB).

A medida que me iba acercando me encontraba más gente repartiendo flyers y panfletos sobre múltiples shows y productos de estimulación sexual. Cuando llevaba un minuto dentro del recinto, tenía tantos papelillos que podría haber forrado todos mis libros del instituto.

Los cuadros también tenían espacio en las paredes del SEB. Foto: Irene Picallo.

Los cuadros también tenían espacio en las paredes del SEB. Foto: Irene Picallo.

Quedamos con la fotógrafa en una charla sobre el tantrismo, en el túnel de vestuarios. Lo primero que me pidieron fue que me quitara los zapatos, y en ese momento incluso yo me pregunté si ahí se follaba. Pero al entrar en la sala, surprise motherfucker. ¿Sabéis ese olor típico de las tiendas del Natura? Ese incienso que te relaja los músculos y hace que todo te parezca bonito… pues ese era el olor, pero en una sala/gimnasio decorada con cortinitas rosas cutres y cuadros de desnudos de temática oriental.

Al principio tenía mucha curiosidad por lo que me podía decir esa mujer de sesenta años con vestimenta de carnaval mexicano. Y realmente algo aprendí, pero de forma reflexiva sin estrujarme mucho los sesos (normalmente en el salón erótico la gente estimula otras partes). Básicamente se trataba de sacar el alma en el acto sexual, pero sacrificando con ello el centro de tu vida. Como dijo la señora de la charla (Adora para los amigos), “el tantrismo no es una religión, sino un modo de vida al que uno se tiene que adaptar y no viceversa”.

Fuera del rincón tántrico, Nacho Vidal era el escenario andante. El hombre orquestra. Cada vez que lo veía dentro del polideportivo estaba liándose, masturbando, o follándose a una chica aleatoria, algunas de ellas fans. En una mesa, en el stand de su marca o en las escaleras a los baños. Y nada por trabajo, o eso parecía.

Era un show en la pista, se marcaban goles por todas las escuadras pero nada salía en el marcador. El ambiente era más de rueda de prensa, con cincuenta mil flashes, pese a que muchos jóvenes (y maduritos) estuvieran haciendo el mejor partido de su carrera.

Y en una de las esquinas de la planta superior, que rodeaba toda la pista, un señor con boina (amigo de Valle Inclán y Unamuno) hacía una oda al esperpento con sus macro esculturas vaginales. Bañeras, sillones, cuadros y guitarras con forma de órgano sexual femenino. Incluso una sopa de vaginas, nada apetecible (ni para heteros ni para homosexuales).

Las vaginarras (así bauticé estas guitarras) oscilaban entre los 300 y los 1000 euros. Foto: Irene Picallo.

Las vaginarras (así bauticé estas guitarras) oscilaban entre los 300 y los 1000 euros. Foto: Irene Picallo.

Ahí estábamos la fotógrafa y yo, empapados por el contraste entre el gimnasio tántrico y el curioso festival que había fuera del túnel de bastidores. Cada dos minutos empezaba un nuevo show, pero de todo tipo de categorías. De vez en cuando Celestino Corbacho se reencarnaba en uno de los speakers, pero desaparecía rápidamente cuando subían los actores.

Había tanta pluralidad en los escenarios como entre el público: los camioneros de Albuquerque y la Junquera estarían comprando casetes del Fary o King Africa en alguna gasolinera, porque ahí había gente de todo tipo. Nada de campos de nabos, nada de suciedad, Don Limpio saludaba a la gente acompañado de su hermano gemelo, el calvo de Brazzers.

Mi abuela probando el porno interactivo. Foto: Irene Picallo

Mi abuela probando el porno interactivo. Foto: Irene Picallo

Era una fiesta de lo erótico, cada uno tenía su propia percepción de cada esquina y agujero. La psicología excitaba acompañada de estímulos, pero era fácil que se te pasaran por alto. De hecho, el mismo salón tántrico que me sorprendió, fue toda una inspiración para que le dieran un masaje a mi compañera. Me quedé sin fotos durante unos minutos, pero me permitió hacer nuevos amigos.

En el SEB también se encuentra el amor. Conversé con una pareja que se habían conocido dos años atrás actuando en el salón; @Zenda2SEXY y @KendoPornX . Ella me cuenta que los festivales vienen muy bien para que la gente los conozca y se lo pase bien con ellos. Kendo me explica su aportación en un nuevo vídeo en 360 grados, metido dentro de un casco con seis Go-Pros para no perder ningún detalle. Ríete de los picados y contrapicados del Playboy.

Para corroborar esta información fuimos a hablar con Marc, empleado de “Enjoy it 360”, una empresa que se dedicaba a elaborar contenido de realidad aumentada para todo tipo de industrias. Hace tres años dijeron en coña “¿por qué no en el porno?” y justamente hace pocos meses las productoras porno del país empezaron a reclamar sus servicios. “Ahora filmamos unas 4-5 películas a la semana”.

Muy bonito, ¿quién tiene unas gafas Samsung para ver videos en 360 grados? Marc me cuenta que esas son de gama alta, pero que cualquiera puede comprarse unas gafas de cartón por 6 euros. Descargarse el contenido para verlo desde tu móvil y comprar la versión “art attack” de gafas tecnológicas es suficiente.

La segunda pareja de actores con los que me crucé eran todo unos veteranos venidos desde Italia: Julius, con sus lentillas azules y su metro noventa ha entrado en el porno este año después de una década como stripper.  @yelenavera combate las primeras arrugas con la vitalidad de una chica de 18, aunque esta es la novena edición a la que asiste .

El body painting era el chiquipark del salón. Foto: Irene Picallo.

El body painting era el chiquipark del salón. Foto: Irene Picallo.

Parecían encantados de que les preguntara por lo negativo del salón. Ella me dijo que “no le parecía bien tantas escaleras para bajar a la pista”. “Lo dirá por los taconazos que llevan en algunos shows” pensé precipitadamente; “la gente discapacitada tiene muchas dificultades para moverse por el recinto”.  Touché.

La cara humana del salón no estaba escondida en ningún sitio, tan solo era necesario entrar por la puerta (sin coger tantos flyers) y mirar a los ojos a la gente que te cruzabas. Nunca me había parecido tan curioso encontrar mi mirada en los ojos de alguien, buscando lo raro en lo normal. El porno nacional cada vez tiene más proyección internacional. Aún no alcanza en capital económico al gigante estadounidense, pero probablemente lo equipara o supera en capital humano.

 Dependiendo de la óptica, lo más rocambolesco podía cobrar sentido. Foto: Irene Picallo

Dependiendo de la óptica, lo más rocambolesco podía cobrar sentido. Foto: Irene Picallo

El año que viene, a comienzos de Octubre, espero que guardéis los tabúes repetidos y no me preguntéis tanto si “se folla en el SEB”. Lo único que os separa es un poco de planificación, curiosidad y algún acompañante para descubrir que Barcelona no solo se anima con “La Mercé” o el “Mobile World Congress”. Podéis entrar sin miedo, allí también saludan alargando el brazo o dando dos besos de cortesía.

PD: Dos días después.

La precocidad de Nacho Vidal que comentaba en la crónica, corroborada en la entrevista del País, dónde el actor Barcelonés reconoce haber tenido hasta 11 relaciones sexuales el pasado domingo.

Foto: Irene Picallo.

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Roy Obiols
Lleidatà barcelonitzat. Acabant Periodisme a la UAB com a hobbie, i altres formes d'estafa educacional. M'encanta gaudir de les agendes culturals de Barcelona i convidar a que hi participi la gent. Tinc snapchat i instagram, demanar a l'apartat de contacte. Absténganse swaggers.

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