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Pescador arreglando redes, puerto de Essaouira - Laura Aranda
Pescador arreglando redes, puerto de Essaouira - Laura Aranda

Essaouira, la ciudad del viento

Un fotoreportaje de Laura Aranda.

A dos horas y media de la vertiginosa Marrakech, encontramos Essaouira; una pequeña ciudad pesquera tocada por el frío mar atlántico y catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2011.

Puerto de Essaouira - Laura Aranda

Puerto de Essaouira – Laura Aranda

Essaouira se presenta como una tranquila ciudad fortificada. Un pequeño paraíso para el turista que quiere disfrutar de la brisa de la costa marroquí y la fina arena de la playa. Conocida como la ciudad del viento, es un sitio de culto para los amantes del windsurf.

Playa de Essaouira - Laura Aranda

Playa de Essaouira – Laura Aranda

Principio del puerto, Essaouira - Laura Aranda

Principio del puerto, Essaouira – Laura Aranda

Isla rocosa, Essaouira - Laura Aranda

Isla rocosa, Essaouira – Laura Aranda

El centro de La Medina se convierte en un laberinto de calles que huelen a mar. Los colores se vuelven más fríos; puertas pintadas de azul y amarillo y paredes blancas enmohecidas. La humedad y la brisa hacen que de golpe parezca que hayas cambiado de continente. Los comerciantes no atosigan a sus clientes como en la alocada Marrakech, sino que dejan pasear al turista por las calles de la ciudad entre los talleres de artesanos, sus tiendas y restaurantes.

Otra característica que destaca de esta apacible ciudad, es la forma de transportar las mercancías ya que aun usan carretas tiradas por mulas.

La Medina, Essaouira - Laura Aranda

La Medina, Essaouira – Laura Aranda

La Medina, Essaouira - Laura Aranda

La Medina, Essaouira – Laura Aranda

La Medina, Essaouira - Laura Aranda

La Medina, Essaouira – Laura Aranda

Los fuertes de la ciudad vieja son arquitectura militar portuguesa, francesa y bereber. Allí encontramos Skala de la Kasbah, la plaza más grande de la ciudad amurallada y custodiada por cañones que miran al mar.
Desde la plaza Moulay Hassan accedemos al puerto por una de sus grandes puertas.

Cerca de plaza Moulay Hassan, Essaouira - Laura Aranda

Plaza Moulay Hassan, Essaouira – Laura Aranda

En el puerto, encontramos gaviotas de gran tamaño que asedian a los pescadores que venden y limpian el pescado. Uno de los lugares más peculiares de toda la ciudad: el puerto, repleto de barcas de ese color azul característico de Essaouira. Sin duda, el mejor lugar para comer pescado y marisco a buen precio. Un sitio mágico que te evoca a un pasado pesquero.

Puerto de Essaouira - Laura Aranda

Puerto de Essaouira – Laura Aranda

Puerto de Essaouira - Laura Aranda

Puerto de Essaouira – Laura Aranda

Puerto de Essaouira - Laura Aranda

Puerto de Essaouira – Laura Aranda

Pescador vendiendo pescado, puerto de Essaouira - Laura Aranda

Pescador vendiendo pescado, puerto de Essaouira – Laura Aranda

Pescador arreglando redes, puerto de Essaouira - Laura Aranda

Pescador arreglando redes, puerto de Essaouira – Laura Aranda

Essaouira, un respiro para el viajero abrumado de Marrakech.

Laura Aranda
Estudiante de fotoperiodismo. Cierro los ojos, enciendo mi cámara.

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