Inici / Actualitat / La Deep Web, buceando por la red
Fuente: www.antifraude.org
Fuente: www.antifraude.org

La Deep Web, buceando por la red

Un artículo de Bea del Corte

Solemos decir que al utilizar el Internet de alguna manera, ‘‘navegamos’’ por la red o en otras ocasiones ‘‘surfeamos’’ en la web. Son términos que empleamos inconscientemente para decir que manejamos el Internet de forma banal y superficial. ¿Y por qué no empleamos términos como ‘‘bucear’’ o ‘‘sumergirse’’ en la red? Muy sencillo. Sólo tenemos acceso a un 10% del Internet. Y es que lo que estamos acostumbrados a ver en los motores de búsqueda, a penas es el azulino tono de la superficie de un Océano Pacífico con una profundidad tal como las Marianas.

 Así, diferenciamos a la web convencional o visible, la que surfeamos (Surface Web) de la web profunda o invisible, (Deep Web), la que buceamos. Identificarla no es difícil. Lo que conocemos por la triple W o los dominios acabados en .es, .com, o .cat, aquí no tienen cabida. Los dominios son algo así como “f6sda89k756a198.onion”; números y letras seleccionadas al azar, para no poder referirse a nada en concreto y primar el anonimato; y acabados en .onion, haciendo referencia a las capas de internet, literalmente, a las capas de una cebolla, que esconden los datos en su interior.

 Lo primero que te dirán si te despierta la curiosidad de bucear por la Deep Web es que todo tipo de peligros acechan por ahí abajo: el hackeo y el tráfico de drogas es lo más suave que allí se puede encontrar. “Es como ir a un lugar peligroso por la noche”, afirma Juan Pablo Castro, director de Trend Micro al diario El Financiero, pues al entrar a una zona no regulada, ‘‘los criminales operan con toda libertad y no hay manera de saber qué está pasando o quién lo causa’’.

Silk Road, el mercado negro más conocido de la Deep Web. Fuente: www.tupunto.org

Silk Road, el mercado negro más conocido de la Deep Web. Fuente: www.tupunto.org

Pongámonos en la piel de cualquier curioso que decide sumergirse en las profundidades de lo más desconocido y peligroso del mundo del Internet. Lo primero que haría sería bajarse el programa TOR ‘‘el router cebolla’’. Se trata de un software que, básicamente, te permite bucear en la red de forma totalmente anónima. Es una aplicación que modifica la dirección IP del ordenador, necesaria para no ser rastreado y mantener el secreto de la información que viaja en ella. Aunque no es infalible. Aquí más que en ningún lugar, los hackers juegan un papel fundamental. Se piensa que fue TOR el servicio que utilizó el espía Snowden para filtrar los documentos confidenciales sobre el espionaje masivo de la NSA, ya que utilizó un sofware barato para ello , como este. El proceso de conexión entre el usuario y el servidor, a través de TOR, se hace totalmente encriptado y por distintos y aleatorios canales, para evitar cualquier seguimiento de la identidad personal.

 El segundo paso que haría el curioso sería meterse en un directorio con diferentes secciones, el Hidden Wiki (La Wiki Oculta), que viene siendo la Wikipedia de la Deep Web, en la que se organizan los diferentes contenidos por temas; debido a la sobre abundancia de información disponible. Ahora, nuestro buceador descubriría lo más impactante: el contenido. Comenzaría a divagar y posiblemente no sabría bien donde se encuentra. Podría hallar información que si no es objeto de su búsqueda se le escaparía de las manos: investigaciones de los gobiernos de todo tipo, como datos financieros, portales de noticias anónimas, informes de Wikileaks… Hasta que se topase con información clara. Lo ilegal y prohibido. Podría incluso comprobar el trato tan corriente que se hace de ello. La comercialización de armas y drogas la vería como hacer la compra online y el contrato de sicarios y asesinos a sueldos como contratar a cualquier trabajador. Y seguramente, ahondaría fácilmente hasta llegar a ver experimentos con humanos, vídeos snuff y películas gore. Incluso lo más escabroso y obsceno sobre cómo fabricar un rifle, cómo hacer una bomba molotov o la magia negra.

Venta de armas. Fuente: www.dailydot.com

Venta de armas. Fuente: www.dailydot.com

Pedo Bear, sitio web de pedofilia. Fuente: www.ignomania.com

Pedo Bear, sitio web de pedofilia. Fuente: www.ignomania.com

Pero ahí no acaba todo. Nuestro buceador llegaría a sumergirse hasta el punto de encontrar información casi dañina sólo de verla: documentos secretos sobre el 11-S y sobre U.S.A., pornografía infantil, compra de órganos o canibalismo. Todo lo que imaginemos y lo que no imaginemos tiene espacio en la Deep Web. Pero esto no es gratis. Ante tal abundancia de ‘‘bienes y servicios’’, es más que posible su compra y venta. Pero claro, estamos en la ‘‘Wiki Oculta’’, por lo que introducir nuestra cuenta bancaria sería un auténtico suicidio. Para ello existe el Bitcoin; una moneda, tal como el euro, útil para el intercambio de estos medios, pero con unas curiosas características diferentes a cualquier otro tipo de divisa. No pertenece a ningún Estado o país y puede usarse en cualquier parte del planeta sin problema, estando así descentralizada y sin control por parte de ningún tipo de banco, empresa o institución financiera. No hay intermediarios; las transacciones se hacen directamente de persona a persona y son totalmente irreversibles. Incluso tiene su propia cotización en la bolsa.

Internet se ha convertido en el instrumento de consulta donde la democratización de la información parece haber encontrado su máxima revelación. Pero el Internet no acaba en la última página del Google o Yahoo!. Nuestro Internet es, en su mayor medida, todo lo que los clásicos motores de búsqueda que acostumbramos a usar no pueden indexar. Todo lo que no podemos ver. Para hacernos una idea, un estudio de la Universidad de California en Berkeley especula que actualmente la Deep Web tiene unos 91.000 Terabytes, mientras que el motor de búsqueda de Google usa alrededor de 850 , por lo que estaría fuera de nuestro alcance más de un 90% de los contenidos de la web.

Internet también es un mar donde flotan por doquier datos de cualquier bañista que haya nadado en él. Por eso, TOR fue creado en un principio para salvaguardar la privacidad de los usuarios en la red, pero se ha abusado de tal manera de esta privacidad, que ahora resulta sumamente complejo cerrar las innumerables páginas clandestinas y obscenas que contiene.

Según diferentes técnicos, y como asegura el diario Perfil, se divide en unos 6 niveles. El nivel 0 es el internet superficial, donde se encontrarían las páginas más comunes como Facebook, Youtube, Google, etc. Los niveles 1 y 2 continúan siendo la superficie de la Surface Web, también de fácil acceso, pero con sitios menos conocidos, con contenidos probablemente no aptos para menores. A partir de las siguientes capas nos sumergimos en la Internet profunda, la Deep Web, en la que haría falta un software como TOR para acceder a ellas. En el tercer nivel, donde los dominios son caracteres aleatorios, encontraríamos el resto de contenidos inusuales, ilegales o prohibidos ya  explicados. El nivel 4 es una ampliación del anterior pero ‘‘plagado de hackers, verdaderos piratas informáticos relacionados con el robo y malversación de datos’’, según el diario Perfil. Y por último los niveles 5 y 6 están restringidos para un limitado número de personas con capacidades económicas o intelectuales superiores.

 Internet es un gigante bloque de iceberg del que sólo vemos la pequeña punta que sobresale del agua. Un iceberg muy peligroso que esconde a la humanidad más oscura. Por eso, bucear en este exorbitante océano puede conllevar un gran desastre si no somos conscientes de dónde buceamos. Así que cuidado, que las profundidades no son aptas para cualquiera.

Fuente: www.antifraude.org

Fuente: www.antifraude.org

 

 

Redacció

3 comentaris

  1. Para todos aquellos que queráis chafardear por las profundidades de la Deep Web, como advertencia, solo la descarga de un archivo finaliza en el registro de tu ip verdadera,si por un casual se requiere descargar un documento, un algo de interés tener en cuenta usar Tails para evitar posibles problemas

  2. Muy interesante Bea, gran artículo.

  3. interesante articulo,la deepweb no es para cualquiera

Deixa un comentari

La teva adreça de correu electrònic no es publicarà. Els camps obligatoris estan marcats *

*