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"Los ricos cada vez más ricos"/Fuente: El Páis
"Los ricos cada vez más ricos"/Fuente: El Páis

Los ricos cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres

Un artículo de Carlos Gallardo

“Nos tenemos que apretar el cinturón” y “todos tenemos que hacer sacrificios”, son, quizás, los grandes hits del hilo musical oficial de los últimos años. Estas frases, convertidas ya en muletillas en los discursos de políticos de los partidos del régimen, banqueros y demás representantes del poder económico, tienen una característica compartida: apelan directamente y sin rodeos a un colectivo, a un ‘nosotros’, a un ‘todos’. Es decir, al conjunto de la sociedad del Estado español.

Desde que estalló la crisis en el año 2008, la población ha sido sometida a un bombardeo constante de mensajes que señalaban a la clase trabajadora como uno de los grandes partícipes de la mala situación económica, los que “habían vivido por encima de sus posibilidades”. Sin embargo, prácticamente en ninguna comparecencia oficial se ha hecho referencia alguna a la evasión fiscal, causada, según datos de la ONG OxfamIntermón, en un 70% por las grandes fortunas y las grandes corporaciones. Tampoco ha aparecido lo suficiente en ningún mass media la especulación financiera y los juegos de los bancos con unos préstamos hipotecarios que han conducido al desahucio a miles de personas.

Desde el inicio de la crisis económica ha aumentado el paro… Y el número de millonarios
No es un axioma en la mente de unos cuantos ‘perroflautas’ o ‘antisistemas’ del 15M. Tampoco es una realidad que se empeña en ver únicamente un grupo de “filoetarras” de la Plataforma de Afectados de la Hipoteca (PAH), como diría Cristina Cifuentes, la actual presidenta de la Comunidad de Madrid. Los datos son objetivos y muestran que pese a haberse convertido en un cliché repetido hasta la saciedad y que ha perdido toda su fuerza, cada vez hay más pobres, pero también más ricos. Por eso, es necesario hacer un análisis de la situación social y económica del momento para dotar de sentido a este mal llamado tópico y reivindicar que es totalmente cierto.

ricos 1

Fuente El País 

Y es que, desde el 2008, el número de personas con un gran patrimonio en el Estado español se ha incrementado un 40 %, según el último Informe Anual de la Riquezaen el Mundo publicado por Capgemini y RBC Wealth Management. Es decir, desde que comenzó la crisis económica hay 50.9000 millonarios más, llegando a un total de 178.000 ricos.
Pero, ¿qué parámetro establece la frontera de entrada al club de los más acaudalados? El High Net Worth Individuals (HNWI) es el indicador internacional que se utiliza en este caso. El HNWI considera que una persona tiene un gran patrimonio cuando posee activos por valor de un millón de dólares o más. Sin embargo, no se tienen en cuenta otros elementos como la primera vivienda, automóviles o bienes de consumo duraderos.

Otros estudios revelan que la cifra de millonarios españoles es, aunque parezca mentira, aún más alta. Según el informe que publicó CreditSuisse en el 2014 había un total de 465.000 personas con un patrimonio superior al millón de dólares, 89.000 más que en el año anterior. Además, los datos de ese mismo estudio indican que hay alrededor de 1.800 individuos con un patrimonio de más de 50 millones de dólares.

Datos de paro en España 2015

Fuente El País

En cambio, la otra cara de la moneda, o del billete, muestra un escenario totalmente distinto: desde el inicio de la crisis económica el paro ha crecido de manera descomunal, pasando de un 9,6% en el primer trimestre del 2008 a un 23,78% en el primer trimestre del 2015, según los datos de la serie histórica del Instituto Nacional de Estadística (INE). Es decir, de 2.190.000 a 5.444.000 de desempleados. Sin embargo, siendo los más de 5 millones de parados un número muy elevado, ha habido incluso años con aún más paro: en el primer trimestre del 2013 se alcanzó la que es la cifra récord, 6.278.000 millones de personas, un 26,94% del total de la población activa del Estado español.

Pero, ¿por qué crecen tanto las grandes fortunas?

Para muchas personas hoy en día, comprar una casa o irse de vacaciones es un sueño. Una realidad que se escapa de las expectativas de millones de ciudadanos. Mientras tanto, para otros, como Miguel Blesa, no está fuera de lo común gastar 9000 euros en una noche de hotel. O pasar el verano a bordo de un yate privado valorado en unos 6 millones de euros como Amancio Ortega. Esta desigualdad latente en la sociedad española ha crecido a la estela de la crisis. Y es que, con los cambios económicos se multiplican los efectos de unas variables que agrandan cada vez más la diferencia entre ricos y pobres. Pero, para poder comprenderlo, es necesario desgranar las causas principales que conducen a esta polarización social.

La razón fundamental de la distribución desigual de la renta es, en palabras de la periodista Linda McQuaig y del economista Neil Brooks: “una consecuencia lógica del sistema económico global”. Es decir, el diseño legal de medidas que favorecen el crecimiento paulatino de las grandes fortunas.

Entramado fiscal favorable a los más ricos
Uno de los elementos centrales que componen este sistema en el caso español es la existencia de una fiscalidad poco progresiva. Es decir, mediante tributos directos como el Impuesto sobre el patrimonio (IE) no se consigue desplazar la carga impositiva a los hogares más ricos, sino que el efecto producido es un aumento de la desigualdad.
Sin embargo, esto choca frontalmente con los preceptos de la Constitución Española, sagrada en algunos casos. En el artículo 31 se establece que: “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”.

Este hecho se ha agravado con la última reforma fiscal del Partido Popular, tildada de regresiva por el sindicato de técnicos de Hacienda GESHTA: “las clases medias serán las que paguen la rebaja fiscal a las grandes fortunas”. Un ejemplo es el nuevo Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que tiene previsto reducir su tipo máximo del 52 al 48% en dos años. Un favor considerable a aquellos que ganen más de 100.000 euros anuales.
Otro ejemplo son las sociedades de inversión de capital variable, las SICAV. A través de este instrumento son muchos los multimillonarios que evaden impuestos de manera legal. Y es que, únicamente tributan un 1% en el Impuesto de Sociedades (IS).

Pero, no todos los ricos se mantienen dentro de un entramado fiscal legal y beneficioso para ellos mismos, sino que son muchos los que recurren a la ingeniería financiera para eludir sus responsabilidades con el Estado. Según el informe OxfamIntermón, 34 de las 35 empresas del IBEX35 tienen presencia en los llamados paraísos fiscales mediante filiales, como por ejemplo BBVA en las Islas Caimán.

Reforma laboral y diferencia salarial
Pese a estar instalados en un proceso de acercamiento de las empresas a lo social mediante fundaciones y obras sociales, la brecha salarial entre directivos y empleados sigue siendo escandalosa.Y es que, según un informe publicado por CCOO, en 2014 el sueldo medio de los altos cargos de las empresas del IBEX35 multiplicaba por setenta el de sus trabajadores. Además, el mismo estudio recoge que para proteger esta situación, el 88 % de las compañías más importantes de la bolsa española hacen uso del blindaje de los contratos de la dirección.

Dejando de lado al Ibex, también hay una gran diferencia en la gran mayoría de las empresas españolas que no pertenecen a al grupo de las 35. Según los datos revelados por Adecco los altos cargos cobran 2,6 veces el sueldo de los trabajadores. Es decir, la remuneración media de un empleado roza los 19.000 euros anuales, mientras que la de los directivos se sitúa entorno a los 49.000 euros. Cosa que supone un desequilibrio de unos 30.000 euros anuales.

Es más que evidente, esta situación dirige a la población española a una polarización alarmante. Cuando el aumento de adinerados va acompañado de un incremento desmesurado del desempleo, tiemblan los cimientos de la cohesión social. En este momento, marcado por el cambio, es necesario reflexionar recordando la sinceridad de la frase del multimillonario estadounidense Warren Buffett: “Hay una guerra de clases, pero es mi clase, la de los ricos, la que está haciendo la guerra y la estamos ganando”. Y es que, los ricos cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.

Estudiante de periodismo en la UAB. Interesado en los movimientos sociales y en el análisis político.

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