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Macarena Gómez en “Musarañas”. Fuente: undercine.com
Macarena Gómez en “Musarañas”. Fuente: undercine.com

Macarena Gómez: “No juzgo nunca a mis personajes”

Una entrevista de Mireia Mullor

Al cuarto intento de llamada, un hombre descuelga el teléfono. “¿Puedes llamar en cinco minutos? Es que Macarena se está probando unos vestidos”. Sin más problemas, llamo pasados los minutos acordados y contesta la propia Macarena Gómez. Su voz demuestra un poco de estrés, pero de este que te provoca la acumulación de buenas noticias. “Ay, perdona, es que estoy liadísima, porque me están poniendo una entrevista tras otra y no llego a tiempo, y después me viene mi estilista a traerme un vestido… Vamos, me estoy volviendo loca”, me explica antes de comenzar la entrevista.

Ya lo dicen, la fama tiene un precio. Y si no bastaba con ser uno de los personajes de una de las series de más éxito en España, “La que se avecina”, ahora forma parte de las cuatro mejores actrices del año por su papel protagonista en “Musarañas” (Juanfer Andrés y Estebal Roel, 2014). Así lo ha decidido la Academia, que premia así la llegada de Macarena a posiblemente el punto más importante de su carrera, después de haber formado parte del reparto de películas como “Las brujas de Zugarramurdi” (Álex de la Iglesia, 2013), “Sexykiller, morirás por ella” (Miguel Martí, 2008) o “Carne de neón” (Paco Cabezas, 2011). El próximo 7 de febrero competirá por el Goya a Mejor Actriz, pero ella nos expresa su más sincera tranquilidad y alegría. Un estado de satisfacción por el trabajo bien hecho.

Enhorabuena por la nominación al Goya, que es además tu primera nominación. ¿Cómo la recibes?

Hombre pues con alegría, como cualquier persona a la que nominan (ríe). Suelo decir que con sorpresa, pero no con sorpresa porque para mí fuera algo totalmente inesperado, sino porque al haberse estrenado la película tan tarde, tanto el equipo de producción, los directores  y yo pensábamos que los académicos no nos iban a tener mucho en cuenta porque no iban a tener tiempo para ver la película. Date cuenta, la película se estrenó un 25 de diciembre, y las votaciones se cerraban un 29. Con lo cual, yo evidentemente deseaba, esperaba o soñaba con que me nominaran, como cualquier actriz, pero teníamos muchas dudas de que pudiera suceder. Entonces claro, la recibí con gran sorpresa por eso.

¿Dirías que es el papel más importante que has hecho hasta el momento?

Es importante porque es el que más trascendencia y repercusión ha tenido. A parte que además es una gran protagonista, un papel donde yo he podido sacar toda mi vena dramática que deseaba desde hacía años. Había hecho ya drama en mis comienzos, y a lo largo de mi carrera he participado en proyectos dramáticos pero que no han tenido mucha trascendencia ni relevancia, por ‘x’ razones: porque no se distribuyó bien, porque eran películas independientes… Y estaba deseosa de que por fin me dieran un papel dramático como este. Y sí que es muy importante, ya no por el hecho de estar nominada, sino importante para poder quizás demostrar a aquellos que no conocían mi faceta dramática que la tengo.

Compites por el Goya con Bárbara Lennie, María León y Elena Anaya. ¿Cómo ves tus opciones?

Nunca lo voy a decir. Siempre te preguntan: ¿quién crees que va a ser la ganadora? Pero eso me lo quedo para mí. ¡Ay, qué pregunta! Las nominaciones son injustas, porque mucha gente que ha hecho grandes interpretaciones se ha quedado fuera porque solo pueden entrar cuatro. Con lo cual ya es una injusticia. Segunda: competimos por papeles diferentes. Es decir, una competición justa sería que cuatro personas hicieran el mismo papel y después la gente vota quién cree que lo ha hecho mejor. Si a mí me hubieran ofrecido el papel de María León en “Marsella” quizás no lo hubiese sabido hacer como lo ha hecho ella. Hay injusticia siempre en este tipo de competiciones. E igual añado que a los papeles cómicos se les quita importancia siempre, como si la comedia no tuviese tanto valor como el drama. Y aquí hay una equivocación importante. Hacer comedia es muy complicado, no todos los actores saben hacer comedia, y nunca se ha valorado lo suficiente.

Respecto a “Musarañas”, también tiene una nominación por Maquillaje y Peluquería y otra a Dirección Novel. ¿Te falta alguna nominación para el equipo de “Musarañas”?

¡Claro, totalmente! Siempre lo he dicho, la de mi compañera Nadia de Santiago, como Actriz Secundaria en este caso. Parte del éxito de mi trabajo, a parte del guion que me parece soberbio y de lo bien que me han dirigido los directores, se debe a Nadia de Santiago, porque me ha dado una réplica fantástica. Actuar es una cosa de dos, si la persona que tienes en frente te aporta, tú creces como actriz. Y Nadia de Santiago sigo diciendo que es la actriz de mi generación que más me ha aportado, que más me ha ofrecido. Para mí su forma de mirarme, de escucharme, ya me transmitía. No hacía falta que existiera más comunicación entre nosotras dos. La energía que fluía entre nosotras, en el aire, era algo espectacular, y podía absorber mucho de esa energía que ella me aportaba.

Hubo química.

Hubo muchísima química. Mira que bien lo has resumido hija, que yo tengo la cabeza ya…

El equipo de “Musarañas”. Fuente: juanferandres.com

El equipo de “Musarañas”. Fuente: juanferandres.com

Y bueno, como película, ¿cuál es el principal acierto de “Musarañas”?

Han acertado mucho con el casting, sinceramente. Y que para mí “Musarañas”, y lo defenderé siempre, tiene muy buen guion, en el cual están muy bien definidos todos los personajes. Cuando te preguntan: ¿cómo te has enfrentado al personaje? Y digo: hombre, había algo que jugaba a mi favor, y es que el personaje estaba ya muy bien definido sobre el papel. Luego yo añadí mi implicación emocional, mi verdad, mi pasión, y todo mi corazón. A veces te enfrentas a guiones en los cuales lees el personaje y piensas ¿qué hago con él? ¿Cómo creo este personaje? Porque no existe nada donde agarrarse. En “Musarañas” tenía mucho a lo que aferrarme.

¿Crees que ha supuesto un hándicap que la película no contase con el apoyo de los grandes grupos televisivos?

Sí, claro. Siempre que tienes una televisión detrás se hace muchísima más promoción, que es importantísima para animar al público a ver la película. Ha sido un hándicap en cuanto a la taquilla, podemos decir, pero no lo ha sido para que los académicos la consideraran para los Goya.

Hablemos un poco del personaje que te ha llevado a la nominación: Montse. ¿Utilizaste algún referente para prepararla?

Siempre he dicho que he tenido dos referentes en los que me fijé para poder entender la relación entre personajes, pero para nada quise imitar a nadie. En absoluto. Además soy una actriz que nunca me fijo en otros personajes para intentar hacerlos igual. Solo quería entender lo que los directores intentaban explicarme. Mis referentes fueron los personajes de Kathy Bates, en “Misery”, donde se puede entender un poco la locura y la relación enfermiza que mantiene Bates con el escritor al que tiene encerrado en su casa. Y también “¿Qué fue de Baby Jane?”, para entender la relación tormentosa y tóxica entre las dos hermanas, Bette Davis y Joan Crawford.

Monste es un personaje muy carismático, pero… ¿Qué hay de Monstse en ti? Por ejemplo, ¿eres una persona religiosa?

No, no. He recibido una educación judeocristiana, pero está presente en mi vida de forma sutil. Pero está, claro.

¿Te gusta estar en casa?

No, nada (ríe). Ayer me preguntaban: ¿y si tú tuvieses agorafobia? ¡Lo peor que me podría pasar! Soy una persona que le gusta mucho salir. De hecho necesitaría estar más tiempo en casa, aprender a relajarme, conectar con todos los objetos que tengo a mi alrededor en casa. Pero la verdad es que necesito estar constantemente en la calle, socializarme, hablar con la gente… Sería incapaz de estar encerrada. Ay por Dios, tantos años encerrada en una casa como Montse. De pensarlo me pongo enferma.

Y también como Montse, ¿te convertirías en una psicópata por amor?

Hombre, a ese punto no llegaría, no. He llegado a entender a Montse, por qué hace lo que hace. Pero yo no podría. Haría locuras divertidas, eso sí. Pero no llegaría a ese punto de agresividad que tiene Montse.

He visto que te metiste mucho en el personaje. ¿Te dio pena dejarlo el último día de rodaje?

Me dio pena, pero al mismo tiempo fue un gran alivio, porque estaba agotada física y psicológicamente. Intentaba no llevarme el personaje a casa, esa maldad y agresividad de Montse, porque entonces no me podría aguantar nadie. Pero sí me costó mucho desprenderme de ese pozo de tristeza, de amargura que tenía ella. Es como cuando a alguien le ocurre una tragedia o se te muere un ser querido, al día siguiente no estarás tocando las castañuelas. Te cuesta desprenderte de esa congoja. El estado emocional sí me lo llevaba a casa. Eso sí, en cuanto acabó el rodaje dije “ya está Macarena, esto ya ha acabado, vuelve a sonreír”. Pero da pena porque yo a Montse la quiero muchísimo, porque no juzgo nunca a mis personajes, aunque al mismo tiempo daba las gracias porque al final iba a acabar conmigo físicamente.

También haces de Lola en la serie “La que se avecina”. Teniendo ahora las dos experiencias, ¿prefieres la comedia o el terror?

Bueno, quiero especificar que para mí “Musarañas” no es una película de terror, es un drama psicológico. Lo que pasa que se vuelve terrorífica, pero no veo que de susto. El terror está en que puedan existir relaciones tan tóxicas como las que mantiene Montse con su hermana. Así que sigo defendiendo que es un drama.

Entonces, reformulo la pregunta: ¿qué prefieres, la comedia o el drama?

Esta pregunta es como la de “¿quieres más a papá o a mamá?”. Hay momentos en que me apetece más hacer drama, y otras veces comedia. Como soy actriz, quiero hacer todo tipo de géneros. El drama significa una especie de catarsis, donde puedes de repente liberar todas tus emociones, todos tus sentimientos reprimidos. Es una satisfacción personal enorme.

No te pediré que generalices, por supuesto, pero para ti, ¿es más difícil hacer reír o crear este dolor que transmite tu personaje en “Musarañas”?

Hacer comedia es muy complicado. Igual que hacer drama es algo que puedes ir aprendiendo con la experiencia, con el tiempo, la comedia no. O tienes ese don innato, esa vis cómica de forma natural, o es raro aprenderlo. O lo tienes o no lo tienes. Como actriz dramática te puedes ir educando, con la comedia no.

¿Tienes próximos proyectos en mente?

Tengo proyectos, pero como no tengo nada firmado todavía no doy información. Yo es que incluso cuando firmo un proyecto no me lo creo hasta que no empieza el rodaje, así que no lo suelo decir. Pero vamos que yo todo aquello que tenga te lo haré saber cuando pueda, cuando sea el momento.

Redacció

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