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Fuente: Ruth Oring (American Girl in Italy)
Fuente: Ruth Oring (American Girl in Italy)

Los hombres igualitarios existen

Un artículo de Núria Contreras

La Casa Orlandai, en el barrio barcelonés de Sarrià, acogió durante los días 7 y 8 de febrero las jornadas ‘Wo-Man XXI’, organizadas por Elisaveta Avdalà y la asociación Arsomnia. Un conjunto de actividades artístico-sociales dedicadas en su integridad a la igualdad de género. Entre las iniciativas más interesantes del evento destacó el debate sobre los movimientos de hombres que promueven la paridad. En esta charla intervinieron Krizia Nardini (investigadora y socióloga) y Juanjo Compairé (secretario de la asociación ‘Homes Igualitaris de Catalunya’).

Tras completar sus estudios de filosofía y etnografía en la Universidad de Siena, Krizia inició su doctorado en la Universidad de Utrech, donde desarrolló una investigación sobre los movimientos masculinos a favor de la igualdad de género. En su trabajo refleja las diferencias de este tipo de organizaciones tomando como ejemplo las iniciativas de España e Italia. La principal motivación de Krizia es “dar un espacio a las voces críticas y creativas de los hombres que hacen esta reflexión de género y están haciendo un camino de cambio”.

En el caso de Italia, su estudio se ha basado en el análisis de la organización Maschìle Pluràle. Una entidad nacida en el año 2007, en la que sin embargo, muchos de sus socios remontan sus actividades a 15 años atrás. Maschile Plurale desarrolla una reflexión crítica sobre el modelo masculino dominante, con el fin de concienciar los hombres sobre la igualdad, luchar contra la violencia machista y contra la homofóbia. La asociación ya se ha erigido como un referente europeo en el ámbito de los movimientos masculinos pro-igualitarios. Krizia lleva a cabo su investigación a partir del modelo etnográfico de la observación participante, lo cual le ha permitido asistir de una manera muy directa a las actividades de la entidad.

Uno de los aspectos más interesantes del estudio de la investigadora, es el análisis del imaginario sexual dominante que está detrás de la prostitución. Un debate que permite aproximarse a este fenómeno desde un punto de vista muy estimulante, teniendo en cuenta los aspectos culturales que condicionan las actitudes machistas. Para los miembros de Maschìle Pluràle, explica Krizia, “hablar de prostitución quiere decir hablar de nosotros, y de la representación social masculina y femenina, de la idea de libertad que tenemos y de la posibilidad de reconstruir una práctica colectiva”. Se concibe a la prostitución, por tanto, como una actividad que está enraizada profundamente en ciertas orientaciones culturales y que constituye una forma dominante de relación asimétrica entre personas.

Las íntimas conexiones entre el poder, el dinero y el sexo han sido también estudiadas por Krizia a partir de los escándalos políticos protagonizados por Silvio Berlusconi, poniendo de manifiesto de que se trata de un debate pendiente de ser abordado en la sociedad italiana. La colaboración entre estos nuevos movimientos masculinos y las organizaciones feministas es también uno de los objetos de estudio de la doctorada italiana.

En el caso de España, Krizia está basando su estudio en la asociación Homes Igualitaris – AHIGE Catalunya (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género), que estuvo representada en la sesión por Juanjo Compairé.

Juanjo, un profesor de ciencias sociales ya jubilado, lleva más de diez años impulsando iniciativas relacionadas con la paridad y fue el cofundador de la asociación Homes Igualitaris en el año 2003, organización que en la actualidad representa.

Juanjo nos cuenta que a parte de la violencia de género, dentro del colectivo, también se han profundizado y trabajado temas como la prostitución, la pornografía y la sexualidad masculina.

Según el secretario de AHIGE, la manera más interesante de abordar estos temas es mediante el análisis del imaginario sexual masculino. La mirada hombruna que predomina en nuestra cultura occidental es una mirada cosificadora sobre el cuerpo de la mujer, hasta el punto de transformarlo en algo carente de subjetividad propia, en una cosa que puede ser dominada, poseída y penetrada. Esta mirada sexual y materialista es extrapolable al ámbito de la autoridad natural y del dominio social, es decir de la dominación de otras sociedades y formas de entender el mundo. El imaginario sexual masculino predominante es, por tanto, un reflejo de la voluntad de dominación sobre el otro.

Para ilustrar hasta qué punto esta manera de mirar está presente en nuestro lenguaje, Juanjo explica la diferente manera de describir el coito por parte de hombres y mujeres. Para un hombre, se trata de penetrar a una mujer, de invadirla, de tomarla. Sin embargo, para una mujer se trataría, más bien, de un acogimiento del pene, de cuidarlo. Compairé nos recuerda que ya en la antigua Roma, la idea de penetrar (tanto a hombres como a mujeres, siempre y cuando se tenga un papel activo) estaba muy enraizada en la cultura y directamente relacionada con el poder. Esta conexión entre la mirada sexual masculina predominante y el ejercicio del poder y de la dominación, es también visible en otros fenómenos como la. La idea de una sexualidad como descarga, que nos lleva a la idea de sexualidad masturbadora, se deriva también de este enfoque.

A partir de su experiencia personal, basada en la participación en dinámicas de grupo durante más de 8 años, Juanjo nos explica como el cambio en las relaciones entre hombres puede ser transformador y tener un impacto social mucho mayor del que nos podríamos llegar a imaginar. A través de distintas técnicas (trabajo corporal, meditación, conversaciones, etc.), el trabajo en equipo permite a los hombres expresarse de una manera distinta sobre su sexualidad, sobre sus miedos, sobre sus vulnerabilidades, superando el patrón cultural dominante basado en el dominio, en la rivalidad, en la competición.

Lo que tanto Krizia como Juanjo nos explican tiene un poder transformador enorme: la mirada erótica hombruna está basada en unos valores culturales que debemos superar. Las distintas formas de represión sexual, la homofobia y el fenómeno de la prostitución o la violencia de género, están íntimamente relacionados con esa mirada sexual masculina aún predominante.

Las organizaciones masculinas que defienden la igualdad de género, como Maschìle Pluràle o Homes Igualitaris, nos aportan lo que Krizia llama una “mirada crítico-creativa” que nos permite cuestionar estos valores culturales y avanzar hacia una transformación social.

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Redacció

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