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Presentación del Sindicato de Vendedores Ambulantes en el CSO Can Batlló/ Fotografía de: Cristina Muelas

No hay espacio para el inmigrante

Un artículo de Cristina Muelas

– ¿Alguna vez viajaste fuera de tu país? ¿Te sentiste perseguida? Yo sí, constantemente, y es algo incoherente, ¿verdad? Allá donde voy, siento que soy para muchos el punto de mira, y ¿sabes por qué es? (…) – dice Orador.

El joven colombiano a quien, según dice, llaman Orador, frecuenta el Espacio del Inmigrante a menudo, donde ha tejido redes con personas en situación de riesgo a quienes intenta ayudar con lo que dispone. Califa, cantante en un grupo y de origen africano también acude al espacio porque “aquí cada uno puede practicar su arte y compartir ideas”. Junto a Orador, llevan actualmente entre manos un proyecto musical que quieren hacer crecer poco a poco, pero no disponen de un estudio, ni mucho menos de dinero suficiente para remunerarse. Otro compañero africano, éste sin embargo siendo una reciente incorporación al Espacio del Inmigrante, mide palabra tras palabra para asegurar que sus compañeros y él “hemos venido para dar, solidarizar, compartir el mundo, la vida. No somos ilegales, somos personas”.

Personas que se desplazan de un punto del planeta a otro, distanciados o no geográficamente de sus tierras natales, pero lejos de sus familias y de aquello a lo que más arraigados están. Pero, ¿con qué se encuentran? Dice uno de ellos que “con un Gobierno que no escucha, que no se ha hecho para la gente, que no entiende”. “Barreras mentales”, dice Orador.

Según el Informe Anual sobre el Racismo en el Estado Español, elaborado por la Organización S.O.S Racisme, el mayor número de casos recogidos sobre discriminación vienen dados mediante la vía institucional, la mayoría de los cuales relacionados con los trámites de extranjería por el que cualquier persona extranjera debe pasar para regularizar su situación administrativa. Lo cierto es que la Reforma del Código Penal, en vigor desde el pasado 1 de julio de 2015, dificulta aún más que estas personas puedan regularizar su situación. En primer lugar, las acciones que hasta entonces eran consideradas faltas administrativas por su bajo nivel de gravedad, pasan a ser delitos, con lo que se adquieren antecedentes penales que dificultan la renovación o consecución de papeles. Además, se reintroduce la pena de cárcel de 6 meses a 2 años por venta ambulante.

A pesar de ello, les basta con salir a la calle para que se sientan identificados por razones étnicas. Las barreras mentales a las que Orador hace alusión, el compañero africano las compara con una casa, con el Espacio del Inmigrante, por ejemplo, a lo que prosigue: “el corazón de una persona es como una casa, si el dueño no la abre a nadie, su corazón será cerrado; si la casa la abre, el dueño será amable y abrirá su corazón”.

El Espacio del Inmigrante no es un ejemplo en vano, actúa en este contexto de centro de apoyo en el que persiguen, entre otros aspectos, la “descolonización mental y psicológica”, ya que perciben en la sociedad un problema de convivencia, de imposición de valores, de colonización de culturas; perciben barreras mentales, o lo que es lo mismo, racismo. Una de las últimas muestras de apoyo a personas en estado irregular ha sido la de ceder temporalmente el Espacio para que se reúnan los miembros del reciente creado Sindicato de Vendedores Ambulantes.

A mediados de este mismo verano se empezó a gestar la idea entre el colectivo que vive precariamente de la venta ambulante, sobre autoorganizarse mediante un sindicato que les diera poder para regular su situación laboral, visibilidad social y aceptación. El pasado 10 de octubre se presentó oficialmente en las instalaciones de Can Batlló, junto con diversas organizaciones que les rinden apoyo, como S.O.S Racisme, Tanquem els CIES, Putes Indignades, Ágora Juan Andrés Benítez, Unitat contra el Feixisme i el Racisme y Tras la Manta, entre otros. “No somos mafias, nos ganamos la vida lo más decentemente que podemos”, decía un miembro del Sindicato. “No es sólo nuestra lucha, también es la vuestra”, decía otro.

– (…) Es porque vayas donde vayas, hay racismo. – Sentencia Orador.

Cristina Muelas Guiu
Periodista. En constant moviment. D'això es tracta, no?

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