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Xebi SF Foto: Paula Pérez
Xebi SF Foto: Paula Pérez

Xebi SF: “Es difícil escuchar un álbum entero sin desconectar”

De Girona. Tardamos en coincidir. Pero aquí estamos. Esa noche varios artistas tocaban en Razzmatazz: Además de Xebi SF, también Santi Campos, Cala Vento y Mazoni. El de seguridad nos interrumpió dos veces porque necesitábamos pulsera para poder estar allí. En cambio, no le importó ver bebidas y cigarros encendidos. La sala vacía. Era raro verla de día.

Tienes un primer álbum, Duermevela, que has hecho en la carretera, y otro que has hecho en casa, Tibidabo. ¿Me puedes contar un poco más sobre estas experiencias?

La verdad es que ambas han sido muy buenas. También trabajo grabando a otros músicos, sobre todo en Girona. Para hacer Duermevela quería romper un poco con el estudio. Y se me ocurrió esta historia, de grabar en ruta a lo loco. Fue una experiencia brutal. Para grabar Tibidabo quería hacerlo diferente también, y no meterme en un estudio. La idea era coger una casa por el monte. No me regalaron ninguna casa, no tenía dinero y el disco acabó grabándose en la mía. Fue muy guay, muy intenso. La gente iba pasando por ahí y casi me vuelvo loco. Porque tiene lo bueno de hacértelo tú, pero es muy absorbente. Estuve todo el mes de noviembre encerrado en casa.

¿Y qué gente fue pasando por ahí?

Buenos amigos y buenos músicos. Lluís Costa grabó las guitarras, toca también con Adrià Puntí. Rubén Berengena, un batería muy guay. También Albert Dondarza, que toca los violines y los pianos, un crack. Y más gente… Estoy muy contento.

Muy bien. ¿Por qué decidiste llamarlo Tibidabo?

Empezó como un juego. De hecho tenía pendiente grabar una canción del primer disco, que se llama En mi pueblo, donde Joan Colomo colabora. Queríamos hacer un videoclip en el Tibidabo, y no se pudo hacer. Fue un de esos mil proyectos que se quedan en el aire al final. Pero se me quedó la idea en la cabeza, lo veía como un lugar mágico y decadente, y esto me gusta. Pensé que era un buen nombre para el nuevo disco. El batería me hizo descubrir que tenía una historia fascinante esta palabra. Proviene del latín y significa “yo te daré”, que encuentro romántico. Resulta que aparece en la Biblia, era todo una paranoia de la tentación de Satanás a Jesucristo. Y ya lo encontré todo muy loco, y dije pues se queda fijo. Pero empezó de la manera más tonta.

¿Fuiste al Tibidabo Live Festival?

No sé dónde estaba que no pude ir. Espero que se haga este año y poder ir.

Cambiando de tema, has pasado por distintos trabajos, entre ellos el noble oficio de la carpintería. ¿Cuándo te diste cuenta de que la música era realmente lo tuyo?

A los doce años (con cierto resentimiento y un ligerísimo acento gallego), pero tuve que currar de carpintero igual (a vida é dura). Era el típico notas que hacía playbacks con guitarras de cartón. Fatal. No voy a decir con qué canciones. La música no sé por qué, ya que no es algo que me venga de familia sino lo contrario, me volvió bastante loco desde muy pequeño. Y lo típico: primeros grupos con 13 años, al salir del cole. Y hasta ahora. El primer grupo era punk. Pero creo que era punk porque éramos malos (dejando entrever una mirada traviesa), y no puedes tocar muchas cosas siendo malo.

Hablemos de tus letras. He notado que hay un Xebi crítico y otro romántico. Personalmente me interesa más el crítico. ¿Qué te inspiró para escribir La vida moderna? Por ejemplo.

Tanto para lo romántico como para lo critico, me inspiró la realidad. En Duermevela yo estaba muy sumergido en mi mundo, y para este disco estaba ya más recuperado de lo mío. Ha sido divertido escribir observando el exterior, que no lo había hecho nunca, aunque sin dejar de observarme a mí mismo también.

Xebi SF. Foto: Paula Pérez

Xebi SF. Foto: Paula Pérez

Haces mucha crítica a las redes sociales, sobre todo a nuestro comportamiento en ellas.

Claro, porque también soy víctima. Pero además de crítica, creo que era más un toque de atención a nosotros mismos. Con todo lo que está pasando con el Gobierno y demás, quería plantear que quizá tengamos parte de culpa porque estamos como anestesiados. Y el ejemplo perfecto eran las redes sociales: compartimos nuestra indignación y ya nos sentimos aliviados. El concepto es este, que no movemos el culo para nada, además de echar balones fuera. Si viene el ladrón, y tú le abres el bolso, no sé quién es el tonto.

Ahora que dices esto del ladrón, ¿se puede seguir hablando de piratería o con Spotify y derivados o se está quedando el concepto obsoleto?

(Despistado). Perdona, me ha venido a la mente una noticia de esta mañana de El Periódico que iba precisamente de esto. Y era muy bueno. Resulta que un actor de Hollywood compra una película por cinco dólares en la calle, llega a su casa, la pone y se encuentra en el DVD al tío que se lo ha vendido representando la película con figuritas.

(Comentarios variopintos, la noticia en cuestión es esta). Reanudamos el tema: ¿Qué opinión te merecen como músico las nuevas plataformas?

Es guay en parte porque todo está al alcance de todos, y los artistas tienen la posibilidad de compartir su propuesta. Con cuatro cacharros se graba y puedes distribuir al instante tu música donde quieras. Y esto es muy guay. Pero claro, también tiene la parte chunga, y es que está todo muy saturado. Es muy difícil escuchar un álbum entero sin desconectar de él. Es todo un random, un zapping al final.

Sí, no te centras, hay demasiados estímulos…

Y entre que es gratuito, y te recomiendan otros artistas, y después te aparecen más… Es como una espiral de arte, pero te quedas con poco. Yo creo que en parte por esto el vinilo ha vuelto a subir. Es más un “voy a hacer esto y ya está”. Entre que ya ponerlo requiere una faena, y no es un clack. Aparte de por el formato, tampoco te van saltando publicidades de otras historias.

Son compatibles lo digital y lo físico, como vinilos o conciertos. Creo que a la gente le gusta mucho criticar las nuevas cosas.

Sí, es que es fácil eh.

Alejándonos de la crítica, ¿cuál es tu rincón favorito de Barcelona y de Girona?

El de Girona, el bunker. Es mi burbuja, mi pequeño estudio, es mi rincón favorito de la ciudad. Lo que no puede ir todo el mundo… (Con una sonrisa que bailaba entre lo amable y lo travieso de nuevo). Y en Barcelona no lo sé la verdad. Ahora mismo es este, con esta luz y tú.

Gracias, qué poético. Ahora haremos un cuestionario chanante. Te digo tres personajes y me tienes que decir rápidamente qué te sugiere.

Nacho Vegas.

Placer. (Me río. No entramos en detalles).

Dalai Lama.

Muy lejos.

Las frutas tropicales de Instagram.

Cariño y odio.

Paula Pérez
Tengo dos amantes, la escritura y el cine. A veces se juntan y pasan cosas.

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